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21 de Marzo. Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial

Por Arón Milkar Bañay *

Imagen tomada de la web. Fotografía del día 21 de marzo de 1960, en Shaperville, Sudáfrica.

Como acertadamente me comentó una lideresa cacique mbya-guaraní: “ustedes tienen día para todo”. Pero, lo cierto es que las más de las veces, nos quedamos con las conmemoraciones.
El hecho es que la fecha del 21 de marzo fue establecida en 1966 por la Asamblea General de Naciones Unidas para conmemorar la trágica represión y asesinato de 69 personas que manifestaban pacíficamente contra las leyes del apartheid en 1960, a manos de la policía sudafricana.
Si bien el concepto de “raza” para la especie humana se considera superado, su trasfondo biologicista continua expresándose tanto de maneras explícitas y abiertamente declaradas, como de forma solapada. Las expresiones utilizadas por los especialistas para nombrar este problema, tales como “racismo oculto”; “sistémico” y “estructural” sirven para llamarnos la atención sobre este problema que, estando además escondido y operando a diario, corroe a nuestras sociedades latinoamericanas profundamente diversas.
La discriminación relacionada al racismo, y que podríamos entender como uno de sus principales síntomas, afecta en América Latina especialmente a las personas y los pueblos indígenas y afrodescendientes. Si hablamos de inequidades, los sectores en condiciones vulnerables en nuestra población y sobre todo los pueblos indígenas, las coleccionan. Estas desigualdades se reflejan no solo en prejuicios y descalificaciones, sino también en la exclusión y ‘ninguneo’ de las historias, lenguas y conocimientos de esos pueblos en los planes de estudio de todos los niveles del sistema educativo. También lo hacen en la escasa participación de personas de pueblos originarios y afrodescendientes entre el estudiantado, docentes, autoridades y funcionarios.
Como afirma Daniel Mato (investigador del CONICET-Universidad Nacional de Tres de Febrero-UNTREF): “son numerosos los instrumentos internacionales en vigor, las constituciones nacionales y leyes de buena parte de los países de la región que establecen derechos colectivos para estos pueblos e individuales para quienes forman parte de ellos, pero en la práctica éstos no se cumplen”. Ana María Gorosito (Universidad Nacional de Misiones) sostiene que esas normas constituyen “la retórica políticamente correcta del Estado”. En nuestro país y particularmente en nuestra región, la diversidad no es abiertamente negada, pero en algunas escuelas primarias por ejemplo, llega a constituir “un problema” a la hora de enseñarse como temática. ¿Por qué sucede esto?
La experiencia de Educación Intercultural Bilingüe (EIB) cuenta con alrededor de quince años en la provincia de Misiones, el primer equipo técnico se estableció en 2004. A escala nacional fue establecida por la Ley de Educación Nacional N° 26.206 sancionada en 2006, que incorporó a la Modalidad de Educación Intercultural Bilingüe dentro de la estructura del sistema educativo nacional. Sin embargo, hay que destacar la ausencia de esta modalidad educativa o alguna alternativa para el nivel superior. Esta situación deja en evidencia el retraso respecto de los niveles básico y medio, producto de una Ley de Educación Superior (LES) N° 24.521, de 1995 aún en vigencia, con algunas apresuradas modificaciones en noviembre de 2015.
Si bien se suele creer que las sociedades latinoamericanas se han liberado del colonialismo, su herencia persiste de formas casi imperceptibles que inciden en el “sentido común”. Este se ve reforzado aún más cuando altos funcionarios estatales proclaman públicamente frases repetidas a lo largo de la historia nacional como que “los argentinos descendemos de los barcos”; y se sobredimensiona la participación de las inmigraciones europeas en la construcción del país. No se está negando aquí su sacrificada historia, el valor de su trabajo en la labranza de la tierra misionera, y lo doloroso de la diáspora; solo se procura advertir que desde que la Argentina se constituyó como Estado, el valor de la inmigración siempre estuvo puesto en los orígenes principalmente europeos, la inmigración latinoamericana es vista y repetida por diversos medios como un “problema”.
Sin ir más lejos, el mensaje de bienvenida que se da a las paraguayas y paraguayos al ingresar al país por el puente internacional San Roque González de Santa Cruz (fundador de los pueblos a ambas márgenes del río Paraná) es un muro de desproporcionadas dimensiones, con alegatos de “seguridad” fronteriza y sin ningún mensaje en Guaraní.
Es por todo esto que necesitamos una educación intercultural, no ya dirigida exclusivamente a los pueblos originarios, sino que atraviese de manera transversal a toda la sociedad, contra todas las formas de racismo.
Las universidades y otras instituciones de Educación Superior juegan un papel significativo en la formación no solo de profesionales en diversas áreas, sino como señala Daniel Mato, director de la cátedra UNESCO “Educación Superior y Pueblos Indígenas y Afrodescendientes en América Latina” de la UNTREF en formar a docentes de los restantes niveles educativos, dirigentes sociales, funcionarios públicos, legisladores y, en definitiva, a quienes toman decisiones.
En este sentido cabe destacar la recomendación de la Conferencia Regional de Educación Superior realizada en Córdoba en 2018 (CRES 2018) que “Las políticas y las IES deben contribuir proactivamente a desmontar todos los mecanismos generadores de racismo y deben educar a la población en general, y particularmente a sus comunidades, contra el racismo y todas las formas de discriminación”.
En el marco de lo que se conoce como “acción afirmativa” se desarrollan en el país diversas experiencias de inclusión de estudiantes provenientes de pueblos originarios. Estas experiencias están orientadas a facilitar el ingreso, acompañar sus trayectorias educativas y promover su formación en los lapsos estipulados y esperados.
Catorce universidades nacionales llevan adelante este tipo de iniciativas y programas, no siempre acompañadas por un financiamiento adecuado, lo que lleva a discontinuidades y problemas varios.
Las universidades que llevan adelante estas iniciativas son, por ejemplo: Las universidades nacionales de Cuyo (UNCuyo), del Nordeste (UNNE), de Formosa (UNF), de Salta (UNSa), de San Juan (UNSJ), de Rosario (UNR), del Litoral (UNL), de Santiago del Estero (UNSE), de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), de Rosario (UNR), de Tucumán (UNT) y de Misiones (UNaM) que contaba con un programa de acompañamiento e iniciativas desarrolladas (por la Antropóloga Social Yamila Nuñez y equipo) durante 2007, 2008 e interrumpido a partir de 2015 por desfinanciamiento.
En junio de 2018 la cátedra UNESCO “Educación Superior y Pueblos Indígenas y Afrodescendientes en América Latina” de la UNTREF lanzó la “Iniciativa para la Erradicación del Racismo en Educación Superior” su director, el Dr. Daniel Mato informa que en breve plazo se logró “la adhesión de los rectores de más de veinte universidades de nueve países latinoamericanos, quienes actualmente conforman su Consejo Asesor, como también de un número semejante de centros de investigación, carreras y cátedras que se han incorporado a su ‘Coalición inter-institucional para la Erradicación del Racismo en Educación Superior’ y de más de sesenta colegas de diez países latinoamericanos que ya se han incorporado a su ‘Red de Colaboradores’”. La puesta en marcha de esta Iniciativa constituye un paso promisorio. Por lo pronto ya ha logrado que todas las universidades participantes en las mismas e incluso algunas más estén organizando foros, mesas redondas y otros tipos de actos para conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la discriminación Racial y promover reflexiones y debates sobre el tema que, junto con la realización de talleres en Internet y campañas comunicacionales contribuyan a dinamizar las transformaciones institucionales recomendadas por la CRES 2018.

* Arón Milkar Bañay (n. 1987)

Licenciado en Antropología Social. Becario doctoral del CONICET en Programa de Posgrado en Antropología Social (PPAS-UNaM), docente del Departamento de Antropología Social de la UNaM. Miembro del Equipo de Investigación del Programa “Educación Superior y Pueblos Indígenas y Afrodescendientes en América Latina” Programa ESIAL. Centro Interdisciplinario de Estudios Avanzados. Universidad Tres de Febrero (CIEA-UNTREF).
Integra el Comité Editorial de la Revista de Antropología Avá y de la Revista Tramas/Maepova del Centro de Investigaciones Sociales y Educativas del Norte argentino, de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), ambas accesibles en la web.
Contacto: aronmilkar87@gmail.com

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Publicado en: Dpto. Antropología