Wp facebook youtube twitter sound cloud telegram

Fernando Balbi: “La imagen del bipartidismo tradicional es un poco engañosa”

En su paso por Posadas, para dictar el Seminario “Problemas teórico-metodológicos en el análisis antropológico de los procesos políticos”, el Dr. Fernando Balbi se hizo un tiempo para dialogar sobre la situación actual y algunas cuestiones abordadas a lo largo de su carrera.

La antropología

“Yo no creo que la investigación antropológica sea sólo etnografía. Creo que toda investigación antropológica debería tener una perspectiva etnográfica en sentido de que siempre debería estar atenta a la complejidad de los detalles y a las perspectivas nativas. Pero por eso, tampoco tiene que ser toda etnografía. Creo que la comparación debería tener un lugar más importante del que suele tener hoy en día. El principio del curso fue explicar un poco ese punto de vista, porque desde ese punto de vista estaban construidas las reflexiones que venían”, dijo al explicar la perspectiva teórico-metodológica plasmada en el seminario.

La política

Balbi es reconocido por su dedicación al análisis político -sobre todo, por sus investigaciones sobre el peronismo-. Y tiene una mirada particular sobre los cambios en el esquema tradicional de la política argentina: “lo paradójico es que históricamente se ha sostenido–peyorativamente- que en el peronismo el partido no tenía la menor importancia ya que el peronismo no era un partido político en un sentido adecuado del término. Sin embargo, se afirmaba que teníamos un sistema bipartidista” explicó al afirmar que “la imagen del tradicional bipartidismo es un poco engañosa”.

“En algún sentido nuestro sistema era bipartidista: se alternaban radicales, peronistas… y militares. Ciertamente esa situación ha cambiado. Tenemos ahora una coalición de gobierno donde participan los radicales, pero son minoría. Ni siquiera participan todos los que se dicen radicales, pero sí la amplia gran mayoría está alienada detrás de ello. El peronismo está fragmentado, como lo estuvo siempre, pero ahora lo está ostensiblemente. Y han surgido nuevos actores. El radicalismo mismo después de la crisis del 2001 se fragmentó en varios pedazos, y todavía se reacomodan tendiendo a alinearse entre sí. El socialismo -sin ser una alternativa electoral por sí mismo- cobró más importancia de la que tuvo durante mucho tiempo. Esta es una dinámica distinta. Bastante cambiante, y muy fundada en alianzas. Nadie con un sólo sello partidario pareciera poder asentar una situación de gobierno”, analizó.

No obstante, recordó que “si entendemos el juego en términos de las formaciones partidarias que participan, vemos que se ha vuelto distinto. Por otro, lado hay que recordar que antes, cuando teníamos el llamado bipartidismo, era una imagen parcial porque el juego era más complejo de lo que parecía. El radicalismo se había fragmentado en su época estuvo la Unión Cívica Radical del Pueblo y la Unión Cívica Radical Intransigente. El peronismo tuvo sus divisiones y desgajamientos con otros partidos, sin contar la época en que estaban proscriptos. Incluso después hubieron desgajamientos en momentos en que se suponía que había un bipartidismo más fuerte”.

BALBI

Los inicios

Al adentrarse en la charla, con una destacable meticulosidad y marcada pasión profesional, Balbi recordó sus inicios: “estudié en la UBA. Ingresé en el 84, justo con el fin de la dictadura. Iba a estudiar arqueología. No sabía ni que existía la antropología social, porque cuando yo entré no estaba como orientación a la carrera. Pero, como en los primeros meses muchos de los profesores eran antropólogos, descubrí la antropología social y me resultó sumamente más interesante que la arqueología, también porque descubrí lo que era la arqueología, de la cual tenía imagen muy  idealizada. No de la de Indiana Jones, porque todavía no existía, pero sí esa idea de descubrir pirámides en la selva y ese tipo de cosas.”, contó.

Al recorrer su trayectoria, recordó sus inicios en la investigación, a través de una beca de la Universidad de Buenos Aires, mediante la cual pudo tomar contacto con la temática en la que trabajaría durante varios años y que volcaría finalmente en su tesis de maestría: “Mis primeros trabajos fueron sobre la producción pesquera artesanal. –comentó- Particularmente sobre las cooperativas porque era el gobierno de Alfonsín y los radicales tenían una política de fomento al cooperativismo; de manera tal que se formaron esa época varias cooperativas de pescadores en distintas localidades entrerrianas. De todas ellas, sólo una perduró… justo en la ciudad donde realizaba mi trabajo de campo. Por eso mis trabajos posteriores  se centraron en la cooperativa, su lugar en el proceso productivo, sus conflictos y finalmente la dimensión moral de esos conflictos, que fue la base del trabajo posterior, en el campo de lo político”.

La moral

Tras graduarse, Balbi inició sus estudios en la entonces recién fundada Maestría en Antropología Social de la UNaM y comienza a trabajar con una nueva perspectiva en su abordaje teórico: “Me recibí de antropólogo en Buenos Aires e hice la maestría aquí en Misiones, cursé en los años 96 y 97. Y en el marco de la maestría, viene Eduardo Archetti, antropólogo argentino radicado en Noruega, que estaba haciendo trabajo de campo en Argentina sobre su tema de investigació,n que era la producción de evaluaciones morales en varios campos, en el deporte, el fútbol, el polo y el tango; como arenas en las cuales se debaten cuestiones morales, modelos morales y demás. Con él descubrí toda una serie de literatura y de discusiones sobre la moral que me permitieron pensar, plantearme el problema de la dimensión moral en los conflictos de la cooperativa que yo analizaba.”

Así incorpora a sus trabajos esta nueva herramienta teórica y al poco tiempo, el mismo se dedica a uno de su principales focos de atención: la política. “Yo tenía la intención de trabajar sobre política, pero llevarme el problema del análisis antropológico de la moral hacia el campo de la política. Por eso me focalicé en el concepto de lealtad en el peronismo. Esto venía de un trabajo anterior que habíamos hecho sobre un episodio electoral en Entre Ríos: una derrota del peronismo que dio lugar a acusaciones de traición. Habíamos trabajado sobre este concepto, que por supuesto es la contracara de la lealtad. Y había quedado ahí el trabajo. Cuando decidimos pasar a investigar la política y yo quería mantener el foco en la moral, y como es un concepto fuertemente cargado de sensaciones morales, me planteé ¿Por qué no hacer mi investigación sobre qué papel tiene la lealtad en las prácticas políticas de los peronistas? Y bueno, a eso dediqué mi doctorado y ese fue mi inicio del trabajo en política. Y las dos cosas han seguido hasta hoy, tanto el trabajo sobre la moral como el trabajo sobre la política.”

Compartir:

Comentarios

comentarios

Información para ingresantes 2021
Enviar vía WhatsApp